sábado, 5 de junio de 2010

imaginación activa (Jung):La Venus Calavera

3-5-10
Esto es lo que anoté después de hacer un ejercicio de imaginación activa que propone Jung.
No es un cuento ni nada por el estilo, por eso está escrito a lo bestia.
Es simplemente la descripción de una visualización:

La Venus Calavera.En el agua naranja, parada, inmóvil.
Vino nadando muy rápido una serpiente gigante y se le enroscó.
Pero después ya no estaba la serpiente.
Traté de tocar a la calavera y me mordió.Me arrancó el brazo.
Antes le pregunté ¿Quien sos? y no respondió.

Me persiguió por toda una isla desierta.Quería destruirme.
Una isla tropical, con una montaña.
Después la enfrenté y casi me destroza.Pero la detuve y la controlé.
Le tiré un golpe de energía azul.Y la controlé.
La hice detenerse y pararse sobre el dedo índice derecho.Se quedó quieta, parada.
Y le presioné el pecho izquierdo y se activó un mecanismo que la transformó en una chica.
Una especie de cortesana hindú.Pero cuando traté de precisarla terminó siendo Vicky,
porque era muy borrosa la imagen y quise fijarla.
(...)

Al final se subió a la mano de la Venus Calavera.
Y se metió por la cabeza, que se abrió.

La Venus se puso a caminar y la seguí por la selva hasta una cueva.
Entramos y bajamos por una escalera tallada en la roca, muy larga.
Ibamos con una antorcha que agarró ella.
Abajo había un mar blanco, y arena blanca, o tierra.

Salió Vicky otra vez y se metió al mar.
Me dijo que ella no sabía que hacía yo ahí, pero que me tenía que meter al agua.
(...)

Nos metimos al agua.Estaba muy fría.
Era como en el mar, pero con un cielo negro y agua blanca.Una oscuridad.
Vicky estaba en la orilla y se metió hasta donde estaba yo de un supersalto.
Y me golpeó.Nos metimos más.
Hasta que nos arrastró la corriente y caímos por una cascada.
Llegamos a un fondo con un lago chiquito.Y el suelo era negro.Como un musgo negro.
Caminamos y encontramos un gusano, como un ciempiés gigante, que me quiso atacar.
Yo le estuve por lanzar una bola de energía.
Pero me frené.Porque no tengo que andar haciéndome el mago en mi ejercicio de imaginación activa.
Pero igual frené al bicho , y me escupió sangre.La sangre se transformó en bichitos.
Y se formaron en cruz, después se fueron todos con el grande.
Con Vicky encontramos una escalera, como de mano, tallada en la piedra.
Subimos adonde estábamos antes, fuimos por un borde donde había piso al lado del agua.
Y del fondo del agua casi salen zombies.Pero no.
Llegamos a la placita blanca, con la Venus.
Le dije a Vicky que al final solamente es una pendeja estúpida.
-Yo no estoy para decirte cosas inteligentes-me dijo
-Tendríamos que encontrar a tu maestro-
Me imaginé a Filemón.
-¡No, ese viejo no!-

Le pedí a Vicky ver a la Venus por dentro, desde la cabeza.
Hay un agujero , y por adentro es de carne.Con un agujero como un estómago.
Ahí se mete Vicky.
No debería hacer ruido mecánico, es de carne adentro.Y afuera de piedra.
Un exoesqueleto.

Bajamos otra vez.Esta vez yo iba sobre los hobros de la Venus.Y se tiró para abajo.
En el aire me soltó para arriba.Y cuando llegó me agarró para abajo para amortiguar la caída.
Fuimos hasta el bicho y ella lo despedazó. Yo le dije:
-¡Hey! ¿Por que mataste al bicho?-
-¡Era un bicho nomás! Y vos te le ponías a hablar como un pelotudo.-

Subimos por la escalera de vuelta. Y también por la escalera que salía a la superficie.
Subimos a la montaña.
Le pregunté a Vicky si todo esto no sería un truco del Maestro.
Que lo tengamos que buscar en un laberinto.Y si ella no era parte de eso.
Vicky se rió y me dió un beso.
Fuimos hasta la playa.Le pregunté como íbamos a hacer para encontrar al Maestro.
Me dijo que el Maestro no aparece porque yo ya se lo que tengo que hacer.

Tuve un momento de desesperación que me puse a gritar.
Porque no sabía que hacer en la isla.