jueves, 1 de diciembre de 2011

El aspecto devorador de la pintura


Es común que la gente aficionada a la pintura diga que le gusta pintar porque ahí se olvida de todo, es como una terapia...
Eso es muy bueno, y es verdad. Pero a los pintores, la gente que está especializada, que sabe pintar, que pinta bien,  les pasa otra cosa. O la misma. Es común que los pintores tengamos problemas precisamente con eso. La pintura te hace olvidar de todo, pero eso genera locura ¿No es raro? Para unos eso es "como una terapia" y a los otros los vuelve locos. No locos locos, pero uno se cuelga, pierde la perspectiva frente al mundo real, incluso puede tener un ligero delirio, la pintura lo vuelve a uno medio megalómano. Hay pintores que creen que están salvando al mundo con lo que pintan. Y tiende a tomar todo. Al principio cuando uno estudia tiene que usar la fuerza de voluntad para concentrarse y ponerse a pintar, después lo difícil es parar.  
Me parece que lo que tengo que hacer es primero tener cierto control sobre mi vida, ordenar, relacionarme con el mundo real. Dentro de sa estructura darle un espacio a la pintura, y soltarla ahí, y que haga lo que quiera. Después volver.




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