viernes, 27 de abril de 2012

Quilombos



Desde hace un par de semanas estoy con muchos quilombos. Y anduve dibujando mal...
Además estuve haciendo las cosas más o menos por intentar dibujar...
No andaba bien ni lo uno  ni lo otro. Ahora me puse a hacer las otras cosas prestando atención. Y cuando en cuanto tuve un rato realmente libre me puse a dibujar. Y anduvo bien.
En general uno piensa que para dibujar bien es necesario la práctica constante. Pero la realidad es que hay otros factores. Algo terriblemente malo para el dibujo es tener cosas pendientes en la cabeza, tener cosas en la cabeza y decisiones por tomar. En cambio cuando las cosas están funcionando, cuando a pesar de la incertidumbre lo que se pudo hacer se hizo, y hay un momento libre... ahí la concentración es instantánea y la inspiración seguía estando ahí.

lunes, 23 de abril de 2012

Sapo Negro


Soñé que estaba en un patio, como de una escuela.  Había cuatro árboles. hasta el centro llegaba el agua de una fuente que había a la izquierda en un lugar cubierto.  El agua salía de la estatua de un sapo, de unos 5m de alto y 10m de diámetro.  Desde un primer piso cae de cabeza un nene negro, como africano, hace un ruido metálico cuando golpea el suelo. De una puerta llega una multitud, también negros, hombres y mujeres, lo persiguen hasta el lugar cubierto donde está la estatua.  Yo no voy, ni miro, tuve la sensación de que era un ritual iniciático, o que iban a sacrificarlo al Dios Sapo.
Hace unos días leí que el sapo está relacionado con los mitos del diluvio. Pero lo interesante del sueño es el ruido metálico que hace contra el suelo. El chico también es de bronce, es de la misma naturaleza que la estatua del dios, es otra forma del dios. Y se está escapando de esa gente primitiva, indiferenciada.  Dentro del sueño no lo entendí así...
El sapo está ligado al diluvio:
"Un día, todas las aguas fueron tragadas por una rana monstruosa, Dak. En vano los animales sedientos intentaron hacerla reir. Sólo cuando la anguila (o la serpiente) se puso a enrrollarse y a contonearse Dak se echó a reir, y las aguas, surgiendo de nuevo, provocaron el diluvio (Eliade, Tratado de Historia de las Religiones,p. 156. Ediciones Era 1972)
En general hay un simbolismo acuático, está la fuente. Y viene de una serie de sueños con agua.  Lo que dice Eliade del agua es interesante:
Cualquiera que sea el conjunto religioso en que s presentan, la función de las aguas se muestra siempre igual: desintegran, realizan la abolición de las formas, "lavan los pecados"- purificando y regenerando al mismo tiempo. Su destino es preceder a la creación y reabsorverla, no pudiendo rebasar nunca su propia modalidad, es decir, no pudendo manifestarse en "formas". Las aguas no pueden rebasar la condición de los virtual, de los gérmenes y de las latencias. Todos lo que es forma se manifiesta por encima de las aguas, desprendiéndose de las aguas. Recíprocamente apenas desprendida de las aguas, dejando de ser virtual, toda "forma" cae bajo la ley del tiempo y de la vida; adquiere límites, conoce la historia, participa en el devenir universal, se corrompe y termina por vaciarse de su sustancia, si es que no se regenera por inmersiones periódicas en las aguas, si no repite "el diluvio" seguido de la "cosmogonía".(Eliade, Tratado de Historia de las Religiones,p. 200. Ediciones Era 1972)
No termino de entender el sueño. Pero mientras pensaba en esto sueño el dibujo, ahí está la imagen de la estatua del sapo, en el sueño era indefinida. Acá esa indefinición se define como abstracción. Es esquemático, como lo que dibujan los primitivos.  Lo veo como el sector complejo de una composición. Habría que agregar una estructura general más sintética, con planos grandes, sectores vacíos, y que todo se relacione en esta parte. A partir de ahí meter figuras. ir replanteando el sueño. Esto es también del bloc Nº1.


lunes, 16 de abril de 2012

Las Ménades





El sueño era así:

Yo estaba en el balcón. Estaban refaccionando el edificio y habían sacado los límites entre los balcones de los departamentos.Se veían varios, y uno era una terraza, una casa antigua como las de San Telmo. Y ahí había varias mujeres en camisón, chicas y señoras más grandes. Estaban todas paradas pegadas a la pared, una al lado de otra. Y estaba una amiga,  les sacaba fotos.

Más a la izquierda se veía otra terraza. Una parra crecía sobre una estructura de madera, como hacen a veces para que de sombra. Y también había un ciprés. Me di cuenta de que esas mujeres eran parcas, y le dije a mi amiga que estaría bueno que sacáramos fotos allá. Porque el ciprés para los griegos era un símbolo funerario. Ella dijo que no, que ahí no teníamos que sacar fotos, por el ángulo.
Después me acordé que esas fotos las había visto en un libro en una escena anterior que era en una librería.

Lo del "ángulo" sueña extraño, pero me di cuenta de que es algo muy concreto. Ella las fotos las sacaba de frente, y las mujeres estaban pegadas a la pared. Era una imagen plana, como una escultura en relieve. Daba un efecto como griego, la pintura griega era plana.  En cambio en el jardín ya hubiese habido profundidad y la luz filtrada por el follaje de la parra. Me parece que uno de los aspectos de eso es que tengo que volver a componer con figura humana. Lo venía haciendo en los murales, pero hace tiempo que solamente vengo haciendo dibujos abstractos.


Lo de las "parcas" también es extraño. Las parcas son tres, y acá había muchas. En general se las representa viejas, pero acá había de todas las edades. La parra me hace pensar que en el sueño  a la vez eran ménades o bacantes.  Lo del ciprés como simbolo funerario griego me parece que yo no lo sabía, pero después lo googlié y es así...   lo que si sabía  es que era el árbol de Zeus, porque en general el rayo cae sobre los cipreses,  son como un pararrayos...  y simboliza el "eje del mundo". Atraviesa, une, el cielo y el infierno. De ahí su relación con los rituales funerarios, conecta el mundo de los muertos y el de los vivos.  Las ménades eran bastante sanguinarias. Las bacantes, en su desenfreno, atacaban a los hombres que encontraban en su camino, como parte del ritual. En el sueño son inofensivas porque están al sol, frente a la pared y "congeladas" por la fotografía. Es como si disponiéndolas así quedaran neutralizadas por un poder apolíneo...  Pero enfrentarlas a la sombra de la parra sería muy peligroso, ahí además se unen el cielo y el infierno...
En el sueño mi amiga me dice que ahí no. 

En la realidad esta amiga está escribiendo sobre Caperucita Roja y otros cuentos así, para una obra de teatro.
Me parece que por eso aparece ella en el sueño.
Como figura peligrosa, en el sentido que presenta el sueño, Caperucita Roja está muy bien.
 Si uno se pone a pensar lo que pasa en el cuento es que el encuentro resultó fatal para el Lobo...  
Siguiendo con los griegos pienso en la hechicera Circe, que transformaba a los hombres en cerdos y en leones.
Caperucita los encuentra en el bosque (en mi sueño es la parra), los transforma  en lobos y  los hace matar...
Y acá está el sentido del mural que pinté hace casi dos años:



miércoles, 11 de abril de 2012

Pensando en un taller


Hoy estaba pensando y vi que tenía que escribirlo acá. Es para eso este blog, para pensar acá, y que no me drenen energía las ideas.
Estoy con ganas de empezar con un taller. Me gustaría que tenga un horario que sea tanto para chicos como para grandes. Algo bien Vigotskiano. Eso sería bueno para los chicos como para los grandes. Los grandes podrían contagiarse algo de la espontaneidad que tienen los chicos chiquitos para producir. Y los chicos verían cómo los grandes tienen continuidad en sus proyectos y más que nada que vean que no es una guardería, que lo que hacen tiene tanto valor como lo que hacen los grandes. Tendría que haber por lo menos tres horarios, uno para chicos, uno para grandes y uno mezclados.

Me gustaría plantearlo no como un taller para producir obra. Me parece que en general está mal planteada la producción artística en nuestra época. Se cree que lo importante, lo valioso para cada uno, está en la obra de los artistas profesionales. Y entonces en los talleres se juega mucho a ser un artista profesional.  A mi me gustaría que sea otra cosa. Trabajar tomando al arte como práctica de si. Cuando uno lleva siempre encima un bloc chiquito y va dibujando, escribiendo, haciendo diagramas cotidianamente, cambia. Eso después, en el taller hay que revisarlo y sacar un proyecto de ahí. En el proyecto se va trabajando semanas, meses. Es como meditar en un símbolo, más o menos como cuando los tibetanos visualizan sus símbolos. Es cómo algo religioso, o ni siquiera "como"...
Si además la persona se pone a pensar en qué es lo que eso significa, que es lo que eso le está diciendo sobre su forma de vivir, sus sentimientos, sus ideas, etc... ahí cambia. Es una práctica que lo transforma a uno. Más si además eso lo va comentando con otros que también están trabajando así.  Y bueno, así se va juntando obra y eso se expone, pero es parte de lo mismo.

Yo no veo que se trabaje así. A veces casi, pero falta el bloc...
A mi me parece que eso es lo fundamental. Sino la gente termina hablando mucho, va al taller con ideas en la cabeza, y se la pasa hablando, y eso es psicoanálisis...  o sino está el otro extremo, talleres en los que solamente se enseña y se aprende a pintar. A veces los dos enfoques se mezclan, pero de una manera medio inconsciente, implícita.  Como si la parte más de "Práctica de si" fuese algo personal y que no se pudiera interferir en eso, como si no tuviese también una técnica.  Y si hay técnica, hay que tener encima un bloc, esa es la primera parte de la técnica. Además podés tener una caja. Son instrumentos de "recopilación".

lunes, 9 de abril de 2012


Este fin de semana largo descubrí porqué estos dibujitos que hago de a ratos en el trabajo quedan mejor que lo que venía dibujando antes. Es el tiempo. Les dedico horas, los dejo, hago algo, los retomo... quizás pasó una tarde y terminé uno sólo, o nisiquiera.  Es mucho tiempo para un dibujo tan chiquito. Lo descubrí porque empecé un bloc nuevo, y durante el fin de semana largo agarré el bloc y me puse a dibujar, y quedó todo bastante mal. Puede ser que haya más razones, pero lo del tiempo es importante.

miércoles, 4 de abril de 2012

Me cansé de dibujar


La semana pasada terminé el bloc Nº1, después voy a ir subiendo las imágenes. Me duró poco menos de un mes, marzo.  Ayer probé empezar otro, pero me noté medio agotado. Y estuve leyendo un libro que me compré el lunes, "Tratado de Historia de las Religiones" de Mircea Eliade. Es un libro bellísimo, no es un libro de historia de las religiones. Plantea algunas cuestiones bien generales sobre como funciona la religión, y depués va viendo como funciona cada arquetipo en diferentes culturas, va como mostrando diferentes facetas y como los límites entre uno y otro son difusos, las tensiones que hay. Al final hay un capítulo dedicado a los símbolos. Es uno de los libros más lindos que leí. Se está metiendo en mis sueños, ya me había pasado con el que leí antes "Muerte e iniciaciones místicas". Creo que es por la manera que tiene de ir mostrando distintos aspectos de un mismo arquetipo, le da cierta objetividad y uno se impregna del aspecto con el que tiene más afinidad.
Algo en lo que no se mete mucho Jung es en los restos diurnos de lecturas ¿Si aparecen cosas así en un sueño son símbolos arquetípicos o son restos diurnos? En el primer caso son sueños grandes, importantes, trascendentes, en el segundo serían lo más banal...
A mi me parece que tiene una postura ambivalente. Por un lado subraya  que en los casos que elige para ilustrar sus ideas el paciente no había leído nada sobre el símbolo arquetípico que aparece en el sueño. Pero también dice que el inconsciente se interesa mucho por las ideas religiosas conscientes del sujeto. Y considera que cuando aparecen símbolos religiosos en los sueños de una persona religiosa son sueños arquetípicos. Pero bueno, uno no le va a andar pidiendo permiso a Jung para soñar lo que se le antoje...
Por eso me gusta lo que dice Mircea Eliade al final de "Muerte e Iniciaciones Místicas". Dice que lo iniciático en la cultura contemporánea, y desde el sXIX se manifiesta más bien en la ficción, en las novelas, en el cine. Y desprecia bastante a las instituciones religiosas y las sociedades secretas, como los masones y cosas así...
Lo que más me gusta es que además de decir eso lo hizo. Mircea Eliade escribió varias novelas, hace poco leí "La serpiente", es un librito muy lindo, bastante junguiano. La historia se entrelaza con lo sueños de la protagonista, y los símbolos van apareciendo afuera y adentro.    
Si alguien lee esto disculpe que no puse citas, referencias, hoy no tenía tiempo =$