jueves, 11 de octubre de 2012

trabajar los sueños


. También volví a dibujar en el bloc chiquito Es como un huevo envuelto en una especie de planta de granos, o de huevos. Si, una planta que da huevos...
Vi algo más en la serie de sueños, en general. Hay mucho sobre pintura, está lo del juego que se repite...
Veo que los sueños tienen un gran interés en mi obra. Y es bastante sorprendente. Los sueños tienen un carácter compensador en relación a la conciencia, así que lo esperable sería que me empujaran a hacer las cosas que hace todo el mundo, a ser más normal. Y no... los sueños pretenden que yo produzca más. Con todo lo que eso implica, con el efecto catastrófico que tiene el arte en la vida. Pero bueno... por lo menos veo que esto es así. Peor es andar dudando. Osea, es inevitable dudar de lo que uno está haciendo cuando eso no lleva a nada, cuando el trabajo no da ningún fruto. Es inevitable porque además uno tampoco sabe de donde viene eso. En cambio el sueño está cerca de la fuente, muestra de donde viene la necesidad de pintar. Y ahí al mundo exterior se le opone un mundo interior. Ahí lo que hay es una tensión, pero ya queda mucho menos margen para la duda.
Así que ahora se que el esfuerzo de toda mi vida no estuvo tan mal. Fui para el lado que tenía que ir, hice lo que tenía que hacer, no fue un capricho. Y lo mejor es que ahora tengo una imagen más  entera de lo que tengo que hacer, es la imagen que hay en la serie de sueños. Sinó uno queda a merced de la imagen de mierda que hay en el campo del arte, los críticos, los galeristas, los jurados de los salones.  Y lo  único que cada uno tiene para oponer a eso es el propio capricho. Bueno, el sueño es algo más sólido. No es un capricho. Y estoy seguro de que hay otros que también están soñando, lo se, pero subestiman sus sueños. No los coleccionan, no los ordenan, no los trabajan. Hay que juntarse más a trabajar los sueños.



2 comentarios:

  1. Hola, muy buen blog, lo añado a mis favoritos, saludos.

    En cuanto a los sueños, a mí se me escapan como agua entre los dedos. Lo poco que recuerdo de ellos se borra del todo si no anoto los vestigios que de ellos recuerdo. Pocas veces logré garabatear unas líneas. Líneas que muy poco tenían de aquellas cosas informes, que se negaban a cristalizarse en palabras. Así que en mi caso no sé.

    Bueno, nada, no jodo más, ¡saludos!

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  2. Hola Diego. Yo tampoco me acordaba los sueños hasta hace dos años, cuando empecé a anotar lo poco que me acordaba al despertar. Creo que uno recibe lo que va necesitando. En la medida que uses lo que recibís te van a ir llegando más cosas.
    Me gusta que los que leen el blog comenten ¡Gracias!
    saludos
    Catriel

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