viernes, 25 de enero de 2013

¿Porqué los mandalas parecen bricollage?


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Este mandala es de un alumno mío en una escuela.
 Pero lo hicimos sin demasiadas pretenciones espirituales...
 ¿ Qué tienen  los libros de mandalas para colorear para ser tan populares? A ver... para cualquier profesor de artes visuales es medio catastrófico que tanta gente esté "coloreando", encima gente grande... ¿Hay algo ahí?

En general cuando alguien que trabaja con mandalas trata de fundamentar lo que hace cita el libro "El Secreto de la Flor de Oro" de Jung. En ese libro Jung presenta su concepto de mandala:

 El movimiento circular y el centro

La unión de los opuestos sobre un nivel más elevado no es (...) ningún asunto racional, y tampoco cosa del querer, sino un proceso de desarrollo psíquico que se expresa en símbolos. Históricamente fue siempre representado por símbolos y aún hoy de manifiesta en el desarrollo individual de la personalidad a través de figuras simbólicas. Ese hecho resultó, para mi, de las siguientes experiencias: las fantasías espontáneas, de las que tratamos más arriba, se ahondan y concentran paulatinamente en imágenes abstractas que aparentemente representan "principios" (...). Cuando las fantasías son principalmente expresadas como pensamientos, entran en escena formulaciones intuitivas de leyes o principios oscuramente presentidos, que de inmediato son dramatizados o personificados (...). Si las fantasías son dibujadas, surgen símbolos que pertencen principalmente al tipo llamado mandala. Mandala quiere decir círculo, en especial círculo mágico. No solo están los mandalas expandidos por todo el Oriente, sino que también entre nosotros se hallan abundantemente atestiguados durante la Edad Media.
(C.G. Jung."El secreto de la flor de oro" p.39 Paidós, 1955)

Jung empieza explicando que los dibujos de mandalas aparecían en el contexto de todo un trabajo que hacían los pacientes con él.  Además llevaban tiempo anotando sus sueños e interpretándolos.
Hay  algo muy curioso acá...  en uno de los fragmentos más citados Jung insiste en el origen espontáneo de los mandalas :

Los pacientes mismos poco pueden declarar acerca del sentido de los símbolos mandálicos. Solamente son fascinados por ellos y de alguna manera los hallan, con respecto al estado anímico subjetivo, plenos de expresión y efecto. (...)
Cuando mis pacientes esbozan tales imágenes, ello no ocurre naturalmente por sugestión, pues tales imágenes fueron hechas antes de que me fuera conocido su significado o su relación con las prácticas del Este, que entonces ignoraba yo por completo. Nacían en forma enteramente espontánea, y de dos fuentes. Una fuente es lo inconsciente, que engendra tales fantasías espontáneamente; la otra fuente es la vida , que vivida con la devoción más plena da un presentimiento del sí mismo, de la esencia individual. La percepción de la última fuente se expresa en el dibujo; la primera fuente obliga a un darse a la vida. Pues, totalmente en concordancia con la concepción oriental,  el símbolo mandálico  no sólo es expresión sino que también tiene efecto. Reacciona sobre su autor. Antiquísimos efectos mágicos se asocian con ese símbolo, pues desciende originalmente de "círculo protector", del "círculo encantado" cuya magia se ha conservado en innumerables usos populares. La imagen tiene el objeto manifiesto de trazar un sulcus primigenius, un surco mágico alrededor del centro, el templum o el temenos (recinto sacro) de la personalidad más íntima para impedir la "efluxión" o rechazar apotropeyicamente la distracción por lo externo.
(C.G. Jung."El secreto de la flor de oro" p.40 Paidós, 1955)
Es un texto muy emotivo. Un lector distraído puede entusiasmarse con la última parte "mágica" y olvidar que Jung ahí insiste en que era algo espontáneo. Pero Jung también se entusiasma y sigue diciendo cosas muy lindas sobre los mandalas:
El hacer se trueca en no-hacer, esto es, todo lo periférico es subordinado al comando de lo central; por lo tanto se dice: "Movimiento es otro nombre para dominación". Psicológicamente ese curso circular sería un "dar vueltas en círculo en torno a sí mismo", con lo cual evidentemente quedan implicados todos los aspectos de la personalidad. "Los polos de lo luminosos y lo oscuro son puestos en movimiento circular", osea, surge una alternancia de día y noche. (...)  Según eso el movimiento circular tiene también el significado moral de la vivificación de todas las fuerzas lúcidas y oscuras de la naturaleza humana y, con ello, de todos los opuestos psicológicos de cualquier índole que sean. Lo cual no significa otra cosa que el autoconocimento a través de la auto incubación (índico:tapas)
(C.G. Jung."El secreto de la flor de oro" p.42 Paidós, 1955)
Es muy tentador... ¡Que maravilloso es que yendo a un curso de mandalas podamos ponernos a vivificar todas las fuerzas lúcidas y oscuras de la naturaleza humana !
Yo no se con qué interpretaciones se habrá encontrado Jung en esa época (1929), no creo que llegaran a este extremo que vemos hoy. Pero aún así en un libro que escribió un poco después, "Psicología y Alquimia" (1944), se lo ve bastante enojado:


Durante veinte años observé estos procesos y estas figuras en un material empírico relativamente abundante. Durante catorce años me abstuve de escribir y de hablar públicamente sobre estas cosas , para no introducir prejuicios en mis observaciones. Pero, cuando en 1929, Richard Wilhem me presentó el texto de Geheinis der goldenen Blüte (El Secreto de la Flor Dorada) , me decidí a publicar, haciendo por lo menos algunas alusiones, los resultados de mi observación. Tratando de esta materia nunca se es suficientemente prudente, pues el instinto de imitación por una parte y por otra el anhelo, verdaderamente enfermizo, de adornarse con plumas ajenas y de disfrazarse así exóticamente, lleva a demasiadas personas a echarse sobre motivos "mágicos" de esta especie y emplearlos exteriormente como si se tratara de un ungüento. Sí, la gente hace las cosas más absurdas para sustraerse a su propia alma. Se practican ejercicios indios de Yoga de cualquier observancia, se respetan las prescripciones de ayunos, se aprende de memoria la teosofía, se ora de acuerdo con los textos místicos de toda la literatura mundial, y todo eso porque no se es capaz de afrontarse consigo mismo, y porque tales gentes no creen que de su propia alma pueda surgir algo útil.(...) Desde luego que en modo alguno quisiera perturbar a tales hombres en estas ocupaciones favoritas a que se entregan; pero si alguien que quiere ser tomado en serio está tan enceguecido que piense que yo empleo los métodos y doctrinas del Yoga y hasta que hago dibujar mandalas a mis pacientes, para llevarlos al "punto justo", me veo obligado a protestar y a reprochar a esa gente el haber leído mis obras con una falta de atención verdaderamente imperdonable. La teoría según la cual todos los malos pensamientos provienen del corazón y el alma humana es el recipiente de toda maldad, debe de estar muy metida en los huesos de esos hombres. Si así fuera, Dios habría cumplido una obra de creación bien miserable y verdaderamente sería hora de cambiar de camino, de seguir a Marción el gnóstico y de despedir y dar el pasaporte al incapaz demiurgo.
Por cierto que éticamente resulta cómodo más allá de toda medida dejar a Dios solo el cuidar de un asilo de huérfanos tan imbéciles que ninguno es capaz de llevarse la cuchara a la boca.
( C.G. Jung.  Psicología y Alquimia, Buenos Aires 1957, pag. 118. Santiago Rueda Editores)
Es una cita larga, pero así se ve lo enojado que estaba Jung. Verdaderamente odiaba a los hippies...  ya desde antes de que existieran. Pero más allá de eso, por más que Jung hiciera otra cosa con sus pacientes ¿Está mal ir a un taller de mandalas, o mejor todavía comprar "mandalas para colorear" en el kiosco?  Bueno... según Mircea Eliade está bien, hasta tiene un concepto para eso. Y lo expone en un texto sobre el "simbolismo del centro" (el centro del mandala). Es el concepto de "repeticiones fáciles":
Examinada de más cerca, la dialéctica de los espacios sagrado, y en primer lugar la del "centro", parece contradictoria. Todo un conjunto de símbolos y de rituales concuerdan en subrayar la dificultad que existe en penetrar sin daño  en un "centro; y por otra parte, una serie de mitos, de símbolos y de rituales establecen que ese centro es facilmente accesible. El peregrinaje a los lugares santos es difícil, pero cualquier visita a una iglesia es un peregrinaje. El árbol cósmico es, podríamos decir, inaccesible, pero es perfectamente factible introducir en la primera yurta un árbol equivalente al árbol cósmico. El itinerario que conduce al "centro" está lleno de obstáculos, etc... y sin embargo cada ciudad, cada templo, cada morada se encuentran en el centro del universo. Penetrar en un laberinto y volver a salir de él, tal es el rito iniciático por excelencia, y sin embargo toda existencia, incluso la menos movida, es susceptible de ser asimilada al recorrido en un laberinto. Los sufrimientos y las "pruebas" atravesadas por Ulises son fabulosos, y sin embargo cualquier retorno al hogar "equivale" al retorno de Ulises a Ítaca.(...) Se podría incluso hablar de "repeticiones fáciles" del "centro".
(...) por lo demás , no es el hecho de que el arquetipo sea susceptible de imitaciones (repeticiones) groseras lo que nos parece significativo, sino el hecho de que el hombre tienda incluso en los niveles más bajos de su experiencia religiosa "inmediata" a acercarse a este arquetipo, a realizarlo. Si hay un rasgo revelador del lugar del hombre en el cosmos no es, por ejemplo, la posibilidad de que el árbol de la vida sea rebajado a una superstición mágico-médica cualquiera, ni la posibilidad de que el símbolo del centro se degrade en una "repetición fácil" tal como el hogar: es más bien esa necesidad que experimenta constantemente el hombre de realizar los arquetipos hasta en los niveles más viles y más "impuros" de su existencia inmediata; es más bien esa nostalgia de las formas trascendentes (en este caso el espacio sagrado).
".(Eliade, Tratado de Historia de las Religiones,p. 342. Ediciones Era 1972)



Puse varias citas largas... pero esos libros no son tan fáciles de conseguir, y tampoco podía esperar que el que lo lea vaya a comprar el libro y fijarse en la página donde está eso de lo que hablo. Quizás las citas cortas tienen que ver con el texto impreso, y con la necesidad de no andar imprimiendo en todos lados lo mismo. Pero acá da igual. Esto de Jung y Eliade son textos que muy poquita gente leyó, más que nada el de Psicología y Alquimia.

lunes, 7 de enero de 2013

Un año-red



Hoy volví a pintar en el taller. Recorté algunos dibujos coloreados como el de la imagen, y los pegué sobre unas telitas chiquitas. Hice dos, uno quedó lindo, mañana subo la foto.
Me costó arrancar. Me doy cuenta de que sigo confundido, pero que necesito seguir pintando cuadritos... si, cuadritos. Mañana voy a comprar un par de telas chicas-medianas. Me gustaría que vayan saliendo cosas como para empezar a exponer. Pero sin ponerme demasiado pretencioso, que sea como algo que vaya saliendo. El collage se presta mucho a eso.

El 2012 fue un año de mucha lectura, leí muchos libros de Jung, de Von Franz, algunos varias veces, leí a Mircea Eliade, Vygotski, un poco a Kusch...  
Un año muy pesado intelectualmente, el tarot...
Debe ser que como tuve un poco más de plata me compré los libros que quería. Conseguí algunos libros raros. Como "Time and Number" de Von Franz, que es sobre el aspecto cualitativo de los números, el último capítulo es sobre los juegos y su relación con los espíritus en varias culturas. En ese libro vi porqué mis sueños insistían en el tema del juego de mesa... es decir que son realmente los libros que necesito los que estoy leyendo. Pero por eso mismo se termina haciendo pesado. Uno va acumulado compromisos con lo que lee, como proyectos indefinidos que van creando una nube de pedo alrededor de uno. Eso no es bueno. Lo que si es bueno es que ahora tengo sobre qué trabajar varios años. Hay mucha gente que pinta toda una vida sin haberse puesto a pensar nunca, sin leer nunca nada de cierta complejidad, o sin interpretar demasiado nada.

No vivimos una época en la que se pueda pintar sin pensar. Se volvió todo muy complejo.

Este año quiero que sea de tomar buenas decisiones en función de un proyecto. Ponerme perfeccionista con eso, y no tanto con cada dibujo o texto en si. Permitirme eso. Un año de hacer cosas todo lo feas que quieran salir, pero que todo eso tenga un sentido y que vaya armando como una red en el mundo real.

viernes, 4 de enero de 2013

La diferencia con el original es la originalidad de la copia


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Ese dibujo es de un chico al que le costó mucho arrancar, no sabía que dibujar. Le di el libro de alquimia para que lo hojee, y le gustó una imagen del Lapis que había en Elementa Chemicae, la que se ve arriba a la izquierda:

Barchusen Conrad - Elementa Chemicae (1718) 












































Lo dibujó adentro del círculo y no supo que hacer. Así que le empecé a decir algunas opciones que tenía y eligió colorearlos. Cuando llegó a colorear lo que se ve en el dibujo me dijo que no podía seguir, porque se le iban a repetir. Es decir que no quería repetir los contrastes...
Ahí es donde se empezó a notar algo original.  Yo le dije que le podía marcar con negro las líneas, para que los sectores que quedaron blancos se vean, y se le unifique todo. Cuando no supo cómo seguirlo le dije que podía hacer más círculos, y eligió hacerlos cortándolo por los costados. Lo más original fue cuando no quiso dibujarles nada adentro, él los veía como asas, como las asas de una olla... después le hizo los circulitos con los "asteriscos" en los anillos. Cuando le dije que les pusiera color  lo interpretó como una línea marcando los círculos, en vez de "colorearlos". Es no es una mala interpretación, él estaba siendo original sin saberlo, no le dije que yo había dicho otra cosa...
Otra interpretación que hizo fue ponerles el gris por adentro, en el anillo de la derecha, en vez de hacerlo en el espacio entre círculos, así que para que se vean tuvo que ponerle negro, y el gris quedó para el otro lado.
Fue muy interesante ese trabajo. Porque a medida que avanzaba se iba sintiendo más seguro, y se veía que estaba entusiasmado, hasta tenía ganas de tomar decisiones sobre su obra. Y sin embargo hicimos todo al revés de lo que comúnmente se supone que hay que hacer para producir algo original... o al revés de lo que suponen que hay que hacer las profesoras de plástica que jamás hicieron algo original.
Lo más interesante es que en la segunda clase hubo un compañero que "se copió":

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Lo hizo rápido y está bastante abocetado. Pero tiene algo interesantísimo...
La rueda de la izquierda gira para la izquierda, y la de la derecha para la derecha ¿Lo ven?
Y además le puso un ying-yang en el medio, es impresionante cuanto se repite el ying-yang en los trabajos de los chicos. En el libro de alquimia no hay ni un sólo ying-yang, es algo que tiene ésta generación...
Y además le pintó todos los sectores adentro, y poniendo los colores parecidos cerca. En cambio si se fijan en el del otro chico lo coloreó con cuidado de oponer los colores, por eso vió que no podía seguir... en cambio éste los opuestos los representó con el ying-yang y con la diección de las ruedas. Hay algo extraño, y es que una ruedita de las del borde del anillo del centro es de todos los colores, a la izquierda arriba, es como que ahí todo tiene un dinamismo.

Bueno la cuestión era la originalidad. Yo lo que veo es que hay que cultivarla, y que se logra trabajando en lo sutil. La originalidad se produce cuando se le presta atención a los detalles. Una amiga psicóloga una vez me comentó que los junguianos no son originales porque trabajan con los símbolos, en cambio los lacanianos trabajan en la combinatoria del signo. También lo que pasa es que en la copia es donde se ve lo original, la diferencia con el original es la originalidad de la copia. Por eso la copia es una trampa para provocar a la originalidad y pescarla...