viernes, 3 de mayo de 2013

La relación entre los sueños y la pintura en mi obra

El otro día en facebook alguien me preguntó algo así como cuál es la relación entre los sueños y la pintura en mi obra. Me pareció que era una buena oportunidad para recopilar lo que pienso sobre el tema.

La primera obra que pinté basada en un sueño fue el mural de la Av. Belgrano. En el sueño yo estaba en el mar, y para no ahogarme me agarraba a unas piedras que sobresalían del agua. Eran venus paleolíticas enormes, yo me subía y me refugiaba adentro de una.


En el boceto del mural solamente están las figuras de piedra sobre el agua. Atrás agregué un puente, uno que está cerca de la pared del mural. Trabajando en la pared, en la calle, me vi obligado a agregarle cosas para que no pase desapercibido  en el caos visual de la ciudad. Así que agregué la chica con la cámara y la nena de la máscara roja. A la figura de piedra le agregué una cabeza de calavera. Amplifiqué el símbolo del sueño asociándole otros elementos. La amplificación es una forma de interpretación. El sueño era uno importante, hacía unos 5 años que lo había soñado, en un momento clave.
En la época de ese mural empecé a leer la obra de Jung. Tuve la suerte de conseguir los dos tomos de "Tipos Psicológicos". A pesar del título es lo primero que logró escribir Jung para organizar el material del Libro Rojo. Con eso, y algunos otros textos que busqué, pude ponerme a intentar practicar la imaginación activa. Hacía ocho años que venía psicoanalizándome, la obra de Jung no me resultó tan extraña. Él insistió en la dimensión simbólica del arte, que el arte occidental dejó de lado desde el renacimiento, en el momento en el cual se constituía como arte... bueno, lo importante es que en cuanto me pongo a practicar la imaginación activa veo la escena del mural. Me visualizo en un mar naranja como el del mural, y ahí llega una serpiente y me muerde el brazo derecho. A esto siguió una serie de fantasías que tuve poniendo en práctica el método de visualización descripto por Jung.


Todo sucedía en una isla, y la figura de piedra ahí era un exoesqueleto. Pero no era mecánica, por dentro era de carne y por fuera de piedra. Y había una chica que la tripulaba, como en los animé. Algunas veces la tripulaba yo, después cambiaba de forma, se transformaba en una araña. Esto tiene sentido, porque las arañas son artrópodos, y efectivamente tienen un exoesqueleto.


Después de esa serie de fantasías pinté el mural en el centro cultural (el Paseo Cultural Carlos Nuñez, en Avellaneda)  ahí apareció la chica con su exoesqueleto, pero reducido a la mitad. Es decir que hubo un proceso que fue el sueño al mural, del mural a la imaginación activa, y de la imaginación activa a otro mural.


El mural de la casa embrujada también está relacionado con un sueño. La diferencia es que ahí el sueño con la fantasma sucedió después.

Hay algo que olvidé decir, y es que yo antes no recordaba mis sueños. Era muy raro que supiera lo que había soñado. Fue por la época de ese primer mural que mi psicoanalista me sugirió que le llevara sueños. Y ahí empecé a dormir con una libreta en la mesa de luz, y a anotar los sueños. hasta ese momento  yo consideraba que mi acceso al inconsciente era por medio de la escritura automática, siempre me parecieron importantes los manifiestos surrealistas, prácticamente desde que entré a Bellas Artes. Se lo tomó como un movimiento artístico, pero en los manifiestos André Breton deja bien claro que el objetivo era otro. Eso fue lo que me orientó hasta que encontré la obra de Jung. Y por eso en general no ilustro mis sueños. Porque pinto a partir de la mancha. Las figuras que pinto, el tema, la escena, es lo que veo en la mancha. Por eso no puedo trabajar directamente con la imágenes del sueño, porque parto de la abstracción, no del tema.



Sin embargo hubo otra excepción importante. Es el diseño que hice para un sector de un mural colectivo. Fue en un encuentro de arte público donde hicimos un mosaico enorme entre muchos. Cada uno de los grupos convocados diseñó un sector, la obra estuvo dirigida por Marcelo Carpita, y él ajustó la composición general. Además Carpita fue mi profesor de muralismo en Bellas Artes.  El encuentro se hizo en la capital de la Provincia de Mendoza.


Antes de viajar Carpita nos había dicho que el mural tenía que ser figurativo con imágenes propias de la región, historia,paisaje, flora y fauna de la región... el viaje en micro duró toda la noche, y soñe que estábamos con Carpita en el desierto. Por el cielo pasaba volando una figura abstracta, blanca y negra, similar a lo que yo dibujaba en mis blocs. Tenía algo que parecía alas, se desvanecían y volvían a aparecer en distintas ubicaciones, así volaba... tenía un líquido rojizo que circulaba como diluido. Y yo le decía a Carpita  "¿Ves? ¡Mirá los pájaros que hay acá!". Cuando estábamos diseñando el mural le conté mi sueño a los demás y eso fue el cuerpo de un cóndor, la cabeza la diseñó Leonardo Olfer, que había venido de Perú.  Pero esto es una excepción a medias. En realidad fue el sueño el que estuvo basado en la pintura.



 Cuando empecé a anotar mis sueños entré en un momento en el que soñé intensamente. A lo largo de unos dos años recopilé 120 sueños, los imprimí y los mandé a anillar. La idea salió de la lectura de Jung. Me entusiasmó mucho el libro "Psicología y alquimia", ahí hay una serie de muchos sueños de Wolfgang Pauli. Jung amplifica los símbolos de los sueños con motivos análogos que encontró en la literatura alquímica. Es un libro bellísimo, con muchas imágenes. En la alquimia descubrió el antecedente histórico de la imaginación activa, la " imaginatio vera" que practicaban los alquimistas. Ahí Jung muestra por primera vez una serie larga de sueños. Y dice que la serie proporciona el contexto para interpretar los símbolos de cada sueño en particular.




Yo no estaba conforme con las interpretaciones que hacía mi terapeuta. Así que tomé  la serie completa de sueños, impresa y anillada, y traté de interpretarla,  buscando un ritmo en la repetición de los símbolos. Lo que encontré fue asombroso. Había ocho sueños que hacían referencia a un juego. En algunos encontré que el juego era de estrategia, de batalla, como Warhammer o Warcraft. Y también estaba el formato, podía ser un juego de mesa ¡El sueño me estaba encargando la elaboración de un juego de mesa de estrategia!



Estos sueños estaban dispersos, así que sin tener en cuenta la serie entera no saltaba a la vista el tema del juego. Durante un tiempo no supe como empezar, fui acumulando todas las obras de Jung que pude conseguir. Buscando información vi que la que había investigado el tema de los juegos de mesa fue la discípula, Marie Louise von Franz. Un poco milagrosamente conseguí su libro "Time and number" en el que hay un capítulo dedicado específicamente a los juegos ( es sobre el arquetipo del juego numérico como base de la teoría de la probabilidad y los oráculos numéricos), y muestra que en algunas culturas el juego le servía al muerto para orientarse en el inframundo, y en China servía para comunicarse con los antepasados. Ahí figura un tablero egipcio con un diseño de serpiente enroscada. Y más cerca encontré la obra de Rodolfo Kusch, que también investigó lo lúdico y lo mántico pero en América. Me sorprendió ver que en "América profunda" interpreta el esquema del altar de Coricancha por medio de los conceptos de Jung, se basó en el libro "Psicología y alquimia". Kusch dice que el dibujo del indio Santacruz Pachacuti era muy similar a los que hacían los alquimistas europeos.
Con todo eso en la cabeza me puse a dibujar. Y le conté todo a una amiga que aparecía en uno de los sueños sobre el juego. En el sueño pintábamos un mural en Mendoza, como habíamos hecho en el encuentro. Y nos pusimos a diseñar el juego.



Todavía estamos en eso, y los sueños continúan intervieniendo en el proyecto. Hace poco hicimos unas fichas planas de los personajes, ya como para jugar. Y a mi me preocupaba que fuesen planas, porque en los juegos como Warhammer las figuras son tridimensionales, resultan más realistas así. Bueno, soñé con las fichas. En el sueño había un juego ya terminado, con la caja, con una estructura tridimensional que era el escenario, y con fichas impresas de cartón... tenía la estética de los juegos de mesa tradicionales, como el "quién es quién" y "El juego de la vida". Ahí me quedé tranquilo, el sueño estaba conforme con el formato que elegimos.





Y los sueños sobre el juego:
1-
27/03/2011
Es la entrada a un palacio, están cagándose a tiros. Es un videojuego, pero yo estoy adentro.
Hay unos vestidos de rojo y dorado que lo defienden, formados en fila. Es tipo Final Fantasy VIII.

 Después es un juego de estrategia. Tengo Trolls y peones. Y tengo que atacar el palacio. Adentro voy a ir encontrando más unidades mías.

 Hay una unidad que además es un gatito. Entra una mano en el videojuego mismo, que es del tamaño de una unidad, como también el gatito.
Y lo mata la mano real, el videojuego sigue.


 Yo iba a la escuela porque había ganado un concurso de dibujo. Pero no era para enseñar, era para diseñar juegos.
 Había una gran pila de tableros de juego de mesa.

2-
14/05/2011
Nos subíamos a un micro que iba al “Pequeño Crematorio Silencioso” en la Plata. Íbamos por una autopista muy rápido. Y estaba rota. 
Me daba cuenta de que llegamos a la Plata por la Catedral, enorme la estaban arreglando y estaba tapada, y llena de andamios.
 El lugar era una mezcla con Constitución. Pero entramos a la Catedral y era como un tren fantasma, o como una montaña rusa.
 Al principio había que elegir la intensidad del viaje, había cuatro botones. 
(...)
Después nos capturan. A nosotros y a una especie de Frankesntein. El policía, o milico, o lo que fuere, me daba un bloc , con dibujos.
 Y quería que le muestre algo, que le explique algo que yo sabía

 3-
19/07/2011
Abajo, estaba con un amigo en el patio. Familiares suyos jugaban con rifles de aire comprimido, desde los coches.
 Teníamos miedo de que nos disparen. En algún momento iban a reunirse en el centro del patio y empezar el juego de nuevo. 
Era de noche. Había filas de velas afuera de los palieres todo alrededor. 
Caminábamos alrededor de las torres, del lado de afuera de las rejas había espacio para pasar caminando 

 4-
23/07/2011
El club Jaque Mate. Martinez estaba ahí. Me decía que era un ejercicio perfecto. Lamenté no haber seguido de chico, ahora no sería tan idiota. Le digo que hay que estudiar mucho para jugar al ajedrez. Admite que si. 

5-
27/11/2011
Abajo en la vereda ¿Inundado? Todos los vecinos sentados en la vereda. Yo llegaba, uno nos ofrecía una comida extraña. Eran como una papa, como muchas papas unidas como un cactus. Y estaban adentro de un tronco de árbol, crecían de adentro del tronco, y había que ir desprendiéndolas. El tronco era como una corteza. Y estaban como podridas, pero parece que eran así (como el queso roquefort), y se comían crudas. Estábamos sentados en una ronda pequeña y nos íbamos pasando eso. Parecía muy podrido, con partes blancas y con un líquido viscozo. Pero quizás era una comida fermentada, como el queso, como el Roquefort, así que agarré un pedazo chiquito.

Pateaba una pelota en Plaza Congreso, casi le pego a a alguien, a una chica, pero rebotó en una irregularidad del terreno. Llegaba mi viejo, y nos pasábamos la pelota, yo de vuelta casi le pego un pelotazo a una chica, y volvió a rebotar en el piso. Hay una pared con un mural de Castagnino, al lado de donde jugamos. Después llega un pibe, es una especie de dios griego dorado. Y se pone a jugar. Mi viejo se va. Al principio es cómo que le voy ganando. Pero después me preocupa  no estar jugando con reglas claras y me desconcentro, y me empieza a ganar.

Analizamos este sueño (dentro del sueño) con A.,
A. dice “¿Sabés quienes están preocupados por las reglas? En las tribus primitivas los que están a punto de ser iniciados.”

Voy a una terminal. Estamos por viajar. Me encuentro con Claudio M. Dominguez. Con él es el viaje, Llegamos como a un monasterio. Una monja nos indica nuestra habitación. La puerta está cerrada, hay que meter la mochila por una abertura abajo, como la que tiene la gente para que salga el perro, tiene unos barrotes horizontales, y falta el de más abajo, el siguiente está flojo, trato de meter la mochila, entra y rompo el segundo. En ese momento C. M. D. ya estaba adentro de la habitación.
Llega la monja y se enoja porque rompí el barrote. Le digo que lo puedo arreglar, pegarlo con cola. La otra dice que no va a aguantar así. Pienso que la cola es para pegar madera, pero no sicuto. 
Estamos afuera, hay baldosas grises en el piso, parece una terminal. C. M. D. empieza a actuar como una mujer. Camina, se aleja unos pasos, se hace algo extraño en la ropa, en el pelo, y queda como una geisha (con kimono y todo), y actúa muy bien.
Vamos a cenar en el monasterio, el comedor parece una sala de conferencias. Llegamos antes que C. M. D. y no se que decir en la puerta. No se si soy discípulo, o ayudante o que.
Estamos pintando un mural, con C., A. y alguien más. Son las 10AM, y es de noche y hace mucho frío, y es verano. Nos quejamos del clima, estamos sorprendidos. Yo digo que una vez había pasado algo así.

6-
22/02/12
Mi cumpleaños. Invitan a mi familia y a muchos desconocidos. Parece la casa donde crecí, en San Telmo.  Trajeron una Play 2. Y M y N. quieren jugar al de tiros, el que es con la pistola. Pero les pongo uno de rol, parece de SNES, Van tres personajes, guerrero, mago ¿Y ladrón? Se meten a un castillo. Cuando el tercero, mago, pasa por al lado de un espejo sale un espíritu. El espíritu tiene la cabeza como una pecera redonda vacía. El guerrero le pega tres veces con un arma mágica, y la pecera se llena de algo blanco. Al final la sigue y algo lo detiene de dar el último golpe, de alguna manero lo toca y la cabeza  esa se desprende, como una máscara. Y abajo estaba la cabeza de una chica pelirroja. Y el guerrero visto de cerca era una mujer, pero más grande.

7-
01/03/2012
El emperador habla con un chico, un joven centurión que lo iba a reemplazar en el futuro.
La mujer está pintando un cuadro, en otra sala, rompe todo, tira todo. El joven no entiende porqué, no sabe que él es el que lo va a reemplazar al emperador.
El emperador le daba tierras a los que luchaban por él, pero eran de los recién conquistados, y entonces había que seguir luchando por ellas.

En la Belgrano, está María , nos reimos mucho de que la gente dice “Mario Colón”, hay un pibe ¿P.? Él no entiende de que nos reímos. Estamos haciendo un videojuego. Y necesitamos más gente para el proyecto.
Hay una bolsa grande de material en el patio, cemento, de unos tres metros por 1,55, abierta, mal abierta, volándose, queda poco.

La mujer y el centurión son amantes, y ella le cuenta cosas.

Yo le digo a María que agreguemos a cualquiera al proyecto, hay muchos con experiencia.

La mujer pinta lo que va a pasar, no pude hacer otra imagen.

 8-Este último sueño es de hace un par de semanas, pero no encuentro donde lo anotè:

Estoy en el CC Borges. Hay un taller que es "Escuela de juegos", y elaboran juegos de mesa.
Son de madera, hay uno que es una placa de madera con agujeros (como los tableros de ajedrez para ciegos), 
tiene una figura humana dibujada, y a los costados tiene como unos compartimentos chiquitos.
Otros son para construir estructuras unos listones agujereados, con una pátina de color. Por ahí se pasaban unas varillitas.





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