lunes, 18 de enero de 2016

Luna en Aries- Íncubo


Se puede dibujar un afecto, un estado emocional. Si es inusual, si no lo controlamos, si nos gusta pero no lo podemos invocar a voluntad, si es necesario pero aparece solamente cuando no lo necesitamos, se puede capturar en un dibujo. Ahí queda como guardado, disponible, hasta cierto punto, relativamente. La sensación es como si el dibujo fuera una secreción del cuerpo. O más bien como algo que uno logró arrancarse, como una costra. Cuanto menos humano, más lejos de la consciencia está el afecto.

El glifo está bien, es una amplificación del símbolo. Faltó el elemento lunar. Me había olvidado que había luna en Aries. Yo anoté la hora, pero se ve que la luna es un factor tan poderoso que no le hace falta estar demasiado condicionada localmente. Influye igual.

Me llaman la atención las alas en la cabeza, como en algunas representaciones de querubines, o como las alas que tiene Mercurio en el casco. Yo tengo Mercurio en Aries. Una vez leí que Mercurio puede, hasta cierto punto, hacer las veces de cualquiera de los otros planetas. Como que puede imitar. Y eso me da esa impresión, como si fuera un Mercurio marcial. El falo serpiente es algo escorpiano, bueno, ahora estamos con Marte en Escorpio, es en mi XII.

Es un afecto inusual, y generalmente aparece proyectado. Esto debería servir para ir retirando esa proyección. Con la proyección uno nunca sabe realmente qué es lo que está proyectando. Acá, como efectivamente experimenté ese afecto, sé. Si tal es el afecto, y ésta es la forma, que coincide con la figura en la que se proyecta, entonces sé que así es el afecto que se proyecta. Supongo que alguien más inteligente le podría dar forma de ecuación.

Acá está la hora que anoté. Me llama la atención Venus, que recién pasaba por la cúspide de la VIII. Pero se me hace que lo más importante es que el trígono Marte-Neptuno, los dos domiciliados, se hizo partil:



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